Serena miró a su padre mientras la policía lo esposaba para sacarlo de la sala. El juez lo había declarado culpable por lo cual tendría que pasar cuatro años en prisión, además de pagarle una suma de considerable de dinero que debía pagarle por el daño psicológico y físico.
¿Era suficiente? No. Su padre merecía un castigo mayor por todos los crímenes que había cometido. Sin embargo, el juez le había dado la condena adecuada para el crimen por el cual había sido juzgado.
Miró al hombre detrás de