El día era brillante y soleado se expandía por toda la ciudad, Flora y Gloria se felicitaban, habían logrado sacar un gran pedido, iría para la capital, vaya, quien lo diría ella de actriz de teatro, de drama y lágrimas, horneando pan, podía ser una buena obra o una novela.
-Señorita Flora, la verdad es que su ayuda ha sido muy gratificante, ya los clientes se han acostumbrado a que mezcle las zarzamoras, con las fresas, y la piña con el durazno-.
-Jajaja…si…pero que buen chiste que se llevan-.