Mundo ficciónIniciar sesiónKarina, sin pensar ni un minuto más, se levantó de su asiento y lo besó, chupando su labio inferior. Hasta que llegó el mesero y los interrumpió, ella se avergonzó porque los encontraron besándose, su rostro era del color de una fresa. Marino la miró y no pudo evitar reírse ante la expresión de su chica. Hizo su pedido y el hombre se retir&oacut







