—Estás muy equivocada en todo, preciosa —me responde Alessio y su voz ronca, como antes...me hace cosas que todavía me sorprende tiene el poder de hacerme —. Nunca vas a olvidarme, hace mucho me aseguré de eso pero disfruta de tu experiencia rusa, no te va a durar para siempre y sabes que nunca hablo por hablar.
—¡Alessio, Alessio...! —me acerco a él en el coche, antes de que aparquen —. Necesitas olvidarme tú, ya no puedes lastimarme y jugar contigo es tan fácil como respirar. No te confundas