Decir adiós a mis nuevos amigos, esos con los que hemos pasado los últimos días... unos normales y saludables por fin, no es de mi agrado ni me hace muy feliz, y me hace sentir como que solo he formado parte de un sueño y me han despertado de golpe. Me duele la cabeza. Y además, Ian y yo sabemos que estamos diciendo adiós a una época de paz, corta pero pacífica para volver al caos que es nuestra vida real. Aunque no dudaría en volver a tomarme unos segundos en esta existencia paralela, cuando p