Un perfume exquisito fue penetrando en la alcoba, no podía ver debido a la cinta que habían puesto sobre mis ojos. Algo nuevo le estaba ocurriendo a mi cuerpo, no solo se sentía diferente, también lo eran mis sentidos; estos se habían vuelto más atinados. Aquella mujer que había entrado en el cuarto olía a miedo, su corazón latía vertiginosamente. Aquellas sensaciones que sucumbían de ella lograron una alquimia salvaje en mí, y sin poder comprender mi nuevo sentir, me dirigí a ella a través de m
LEFenix
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