Mundo ficciónIniciar sesión—Bien, déjame ayudarte con esto— Theo se inclina y como si fuera peso pluma lo que lleva en sus manos, empieza a rodar las dos grandes y pesadas maletas hasta donde se encuentran situadas las grandes escaleras.
Antes de que yo intente tan si quiera abrir la boca, la señora la cual supuestamente su nombre es Irina, habla.
—¡Theo, ten paciencia!







