80. Perro
—Nuestra boda— repite dice sin rodeos, sin emoción en su rostro.
Mis párpados parpadean varias veces tratando de procesar sus palabras.
—Disculpa…Nuestra… ¿qué?— Sacudo la cabeza, tratando de recuperar mi concentración. —Por un minuto, pensé que habías dicho boda—. Mi garganta emite una risa incómoda, y la cara seria de Damián sigue siendo evidente.
—Eso es porque lo hice—Él responde, sacando algunos documentos. Me pasa los papaeles con sus manos, aunque yo me quedo ajena mirando la escena co