81. De nuevo
—Está bien, Liam —mi voz suena firme, con un toque de molestia.
Me había costado reconocerlo pero una vez lo había hecho se me había formado un nudo en la garganta.
—¿Qué necesitas?—
—El jefe me envió para ayudarte a encontrar un vestido—dice simplemente. —Decidió que será mejor que compres en línea, ya que escuché que estás causando problemas y a mi mujer le interesaría conocerte— suspira con una sonrisa —Solo un consejo, no ganarás en esto. Nunca lo había visto tan concentrado en algo, da bas