149. Montaña
Después de todo lo que habían pasado, Angela y Lance se merecían una noche de diversión. Habían contratado a una niñera para que cuidara a Tristán y se habían arreglado para salir a cenar y tomar unos tragos en uno de los bares más populares de la ciudad.
La noche estaba agradable, no demasiado fría ni demasiado caliente. El bar estaba lleno de gente, con música alta y un ambiente animado. La pareja se sentó en una mesa cercana a la pista de baile y pidieron unos cócteles mientras revisaban el