El teléfono vibró tres veces más antes de que alguno de los dos lo reconociera.
Sintió que él registraba cada una —la ligera tensión contra su hombro, la conciencia de ello, la decisión consciente de no moverse— y sintió que ella misma tomaba la misma decisión desde su lado, y la elección mutua del uno al otro por encima del zumbido era su propio tipo de declaración, pequeña y específica y completamente real.
Al cuarto zumbido, él estiró el brazo pasando al lado de ella y lo recogió de la encim