Horas después, Bianca se puso al teléfono con sus dos mejores amigas, Daphne y Maeve, y les contó todo, relatándoles todo lo que había sucedido entre ella y Logan, incluyendo su gran error en la oficina.—¡Dios mío, Bianca! exclamó Daphne, sorprendida. —¿Te acostaste con tu jefe y luego, en lugar de presentar tu renuncia, lo besaste frente a todos en el trabajo?—Vaya, chica, no he estado fuera ni un mes y ya estás haciendo de todo —se rió Maeve por teléfono.—¡No es gracioso! gimió Bianca. —No estaba planeado.—¡Ese idiota de Logan lo causó! rugió Daphne por teléfono. —Le retorceré el cuello en cuanto lo vea.Bianca casi estalló en carcajadas incluso en su situación desfavorable. Pensó que ella tenía formas tóxicas de lidiar con su enojo, pero las de Daphne eran peores que las suyas. Recordó cuando Daphne le hizo la vida imposible a su exnovio que la acosaba en la universidad. Por mucho que quisiera hacer que Logan pagara por lo que le hizo, no quería dejarlo en manos de Daphne.—¿Qu
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