El café se enfrió de todos modos.
No porque alguien dejara de beberlo — no lo hicieron —, sino porque la cocina se convirtió en esa clase de habitación que se olvidaba de la temperatura, donde el calor ambiental de las personas en estrecha proximidad después de una larga noche hacía el trabajo que el café había estado haciendo y las tazas simplemente se convirtieron en objetos sostenidos en lugar de consumidos.
Rodrigo habló primero, lo que la sorprendió.
Él no era, por todo lo que Diego le hab