Me levanté hace no mucho, la luz del sol da directo en mi rostro y por mucho que trate de volver a dormir, no lo logré. Una clara señal de que debo cambiar la ubicación de mi cama o esta situación me va a perseguir por el resto de mis días en esta casa.
En parte es bueno, me obliga a levantarme, comienzo mi rutina temprano y no voy a dedicar gran parte de mi día a procrastinar.
Pero en este día en específico habría deseado hacerlo, ya que por mucho que insistí a Han Emris para que se quede, al