Hoy se cumplen exactamente 10 meses desde mi divorcio con Dylan Montero.
Venga, motivo de celebración. No hay que quitarme el mérito de haber salido de una relación y familia tan tóxica como los Monteros, un ambiente en donde a este punto ya estaría muerta si fuera por ellos.
El tiempo pasó rápido, entre citas con Han Emris, el trabajo, mi mudanza a una nueva casa.
La gran aventura de conocer a mis suegros, venga, no han sido unos 10 meses tan malos como se puede creer. Han sido exquisitos, sol