Hace un rato salimos del karaoke, la pasamos muy bien, mejor de lo que llegué a pensar, pero ahora que estamos en la calle, hay un problema bastante notorio que no tuvimos en cuenta al llegar.
Después de todo, tomamos alcohol hasta que no podíamos más, en especial Emris, quien se dejaba llevar por mis insistencias diciendo “otra cerveza más”
Si, esta vez fui yo la de las insistencias.
No me arrepiento, fue divertido.
Aún así, ahora que estamos al frente del carro, sosteniendonos uno al otro par