Ayer, le había pedido a Sarah que tomara una foto secreta de Phillip y de mí en un momento íntimo y la publicara en línea. Pensé que la opinión pública presionaría a Phillip para que admitiera mi identidad.
Pero las cosas no salieron como planeé.
Sarah me dijo que la noticia ya había sido bloqueada.
“La familia de Phillip es demasiado poderosa,” explicó. “Borraron todo antes de que pudiera difundirse.”
Esperaba obstáculos, pero escucharlo igual me dejó un sabor amargo en la boca.
Suspiré, pasán