Adrián despertó en plena noche. Al no encontrar a Adela a su lado, quedó desconcertado; recordaba con claridad haberla abrazado. Un instante después recuperó la lucidez y comprendió que había confundido a Lucía con ella.
El arrepentimiento lo envolvió y se dio una bofetada. Aun así, se sintió culpable por haberse acostado con Lucía creyendo que era Adela, así que se levantó para buscarla.
Apenas llegó al patio, la vio de pie en un rincón. Antes de que pudiera llamarla, una voz surgió desde las s