ZORA
—Escuché que hoy encerró a los ancianos en el calabozo —me dijo Lucien mientras desayunábamos.
Suspiré. —Bueno, creo que se convirtió en Luna para encargarse de todos, incluidos los miembros del gabinete de su padre —comenté.
—¿Qué vamos a hacer? —preguntó Lucien, y dejé mi comida para mirarlo.
—¿Qué quieres decir? —pregunté.
—Sé que ella vendrá por nosotros después. Algo me dice que no va a detenerse aquí con nosotros. Podría encerrarnos en el calabozo si no hacemos algo —expresó su preoc