Lara sintió un dolor en su cadera que se extendió rápidamente por todo su cuerpo. Tuvo que caminar por el cuarto para ver si al menos el calambre se detuviera, pero el efecto fue el contrario. Jadeó y se tuvo que sostener en el borde de la mesa cuando pequeñas gotas de sudor adornaron su frente.
Pero no era el dolor provocado por su cachorro, aun no era tiempo aun si se adelantaba, además no se parecía a las crisis anteriores. El problema ahora era que estaba terriblemente excitada y con su int