Lara con un leve sonrojo ante el aumento de la temperatura, sabiendo que su esposo no estaba mejor que ella se le ocurrió una idea. Debían bajar la calentura después de todo con algo.
-Oye Byron- se giró hacia el lobo- Llévame al cuarto algo de leche, y jugo de alguna fruta, y unos dátiles-
Byron lo miró frunciendo el ceño.
-No soy tu esclavo-
-Vamos no protestes tanto, tu hermana es más linda que tú y me complace cuando le pido algo- hizo un puchero.
-Yo no soy mi hermana. Yo sirvo al señor Ma