Cinco años después.
Amara
El terror se instala en mi pecho con fuerza; siento que mi vida se detiene un momento mientras los presentes en la habitación me miran intranquilos. Quisiera salir corriendo y encontrar una solución.
Otra vez no por favor.
–¿Cuánto tiempo me queda?– las palabras salen de mi boca antes de que pueda detenerme. El antiguo hechicero real me mira intranquilo ante mi pregunta dolorosa.
–El tiempo es inexacto. Puede que días, semanas o meses.
Nadie responde, ni siquiera Aziel