Laila
Pego mi cara a la ventana por dónde veo los pequeños pies rosados moverse y el llanto inundar la habitación. Chillo de emoción volteando a ver a Aziel quien mira al pequeño desde la ventana con amor.
–Soy tia– doy brincos, entre todas las cosas que han pasado lo realmente bueno es que conozcamos a nuestro futuro rey lobo.
–Y yo soy papá– mi hermano mira embobado como la enfermera toma al pequeño en brazos quien tiene varios aparatos pegados a su cuerpo.
El bebé es muy prematuro y a pesar