Hunter
Catorce días, siete horas y veinte minutos desde que no para de sentir ese dolor en mi pecho. La rabia no me dejaba dormir, la furia era mi acompañante en las veinticuatro horas del día y las ganas de ponerle las manos encima era mi motivación cada día.
Laila, mi mate, la mujer destinada a mí me había traicionado y de la peor manera. La odia joder la odio por hacerme sentir tanto dolor y hacerle creer a mi lobo que ya nada tiene sentido.
Quería asesinarla, quería asesinar al imbécil que