Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas luces de los candelabros caían sobre mí como un enjambre de miradas ardientes. La música llenaba el gran salón, una melodía solemne que marcaba cada paso mientras avanzaba con Vicent detrás de mí, era como esa demostración del poder que tenía sobre un rey haciendo que caminara tras de mí.
Desde el momento que había entrado tenía muchos ojos puestos en mi, murmullos que prefería ignorar y concentrarme en las risas de algunos que ni siquiera se invitaron ante mi presencia. Solo es






