Estás celosa

Layan chasqueó la lengua molesto. Esta cachorra le estaba mermando la paciencia. Rechinaba los dientes incómodo y lo que más le incomodaba era que Priscila ni siquiera se inmutaba ante su evidente molestia. Pero el no cedería tan fácil, no era el alfa de su manda y líder del consejo por gusto, le lanzó nuevamente la camisa a Pris que cayó sobre su cuello y pasó por al lado de ella.

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