Al otro que seguimos es al guerrero monstruo, su rastro nos lleva a un estanque en el jardín posterior del castillo. Seguramente fue a darse un baño, dado que es un cocodrilo (o una especie al menos), tiene sentido. No tendrá más de dos horas que salió, pues aún hay huellas frescas y la tierra se ve diferente en algunas partes.
Para cuando llega mi turno, no se me dificulta, pues la gelidez del espectro hasta un humano sin entrenamiento podría notarla. Es mucho más frío, pero no uno que se cura