El horario es una mierda. Antes de venir acá me sentía estresada por mis horarios escolares y de trabajo, pero me alegraba que a pesar de que no iba bien en la escuela al menos me quedaba menos de un año para decir que me iba a graduar, pero me aliviaba que no tuviera que soportar más horarios con infinidad de horas libres, clases de tres horas en las que inminentemente me quedaba dormida o perdida y profesores que me exigían como si de verdad tuviera la capacidad.
Y ahora solo es volver a lo m