Mundo ficciónIniciar sesión—¿Sabes qué? Da igual lo distintos que creáis ser tú y los otros dos, no sois más que monstruos.— me alejé hasta chocar contra la puerta, incluso me planteé bajar del coche en marcha.— Lo lleváis en la sangre.
—¿Nosotros somos los monstruos?—parecía realmente dolido.— Mira en mi mochila, te he traído algo.
Le hice caso, primero me encontré una carpeta llena de recortes de periódico sobre la caza furtiva y montones de fotos de lobos asesinados.
<






