El plan se ha puesto en marcha.
Me levanto apurada sin pensar en mi desnudez y entro al baño mientras escucho el siseo de Ben y ahí es cuando me doy cuenta.
—¡Maldición!, ya le calenté la sopa a Ben. Esto me pasa solo a mí.
—No solo a ti, amor Así que apúrate Necesito resolver un tema un poco elevado aquí abajo.
Aparece en la puerta del baño y ahí me vuelvo a golpear por no cerrar la puerta.
—¡Ben!
—¿Quieres resolverlo tú?
—Idiota.
Al final lo dejo entrar al baño para que se duche junto a mí y es cierto tiene un gran problema