—No puedo creer que ese viejo de mierda sea capaz de tanto.
Daniel se pasea molesto de un lado a otro, mientras Ben intenta calmarlo después de que le mostramos todo lo que encontramos en el orfanato.
Y sí, como si no fuera un día extenuante y mañana tuviera una de mis pruebas más importantes, ahora estamos de vuelta en la casa de mis abuelos, con mis papás, la hermana Ángeles y el tío James.
—A veces entre tú y Cam me van a provocar una úlcera gástrica.
Y ese es mi adorado Agus, que viene con