Estoy frente a Daniel Reed o Henderson, como le quieran decir, y este solo me mira como si fuera un bicho raro.
—¿Cómo lo averiguaste?
—Pensé que me preguntarías otra cosa, pero veo que sí te pareces mucho a Ben.
Se encoge de hombros y me señala la silla a su costado, camino lento y me siento frente a él, mientras espera pacientemente que yo hable, pero como dije se parece tanto a Ben y no aguanta.
—¿Y?
—Conoces a la familia Scott ¿no?—le retruco con otra pregunta.
—¿Quién no? de hecho, se me h