—Está bien.
¿Qué le podía responder que no fuera eso?
Es que Hanny molesta daba miedo, se transformaba absolutamente de una tierna gatita a una pantera con garras afiladas mostrando sus dientes. No tenía derecho a discutir. Además, la había hecho pasar por varios contratiempos estos días que nos quedamos en la academia, de los que no me arrepiento, pero tampoco puedo negar que me he divertido. Por suerte quedaba poca gente y la pude tener solo para mí.
Cada día que pasaba con ella, sentía que d