En el parque, Marcus miraba el horizonte en completo silencio.
El viento movía suavemente su cabello mientras las voces lejanas de los niños jugando llenaban el ambiente. Katrina estaba en sus piernas acariciando su mejilla con ternura, dejando pequeños besos en su frente mientras intentaba calmar la tormenta que veía en sus ojos.
—¿Estás más tranquilo? —preguntó suavemente.
Marcus dejó salir un suspiro pesado.
—¿Te das cuenta de todo lo que mis padres… y los padres de Fabiano sufrieron solo por