—Señorita Miller, pase por aquí.
Marcus habló con la cortesía de siempre mientras le indicaba una de las sillas de la sala de juntas. Vanessa entró con elegancia, observando discretamente cada rincón de la oficina. Fabiano, por su parte, caminó directamente hacia la cafetera.
Marcus tomó asiento frente a ella y acomodó varios documentos sobre la mesa.
Vanessa no apartaba la vista de él.
Aquella mirada tan fija no pasó desapercibida para Fabiano, quien regresó con una taza de café en la mano y s