Capítulo844 Dejaron a la familia Gómez completamente atónita.
No sabía qué tenía en mente el anciano, pero vi a Lina sacar rápidamente su propio teléfono y marcar un número. Su expresión era similar a la del anciano, difícil de interpretar: alegría, emoción y un toque de nerviosismo. La mano que sostenía el teléfono también temblaba ligeramente.
Cuando la llamada se conectó, la voz de Lina sonaba un tanto inestable mientras decía: —¿Dónde estás, Jacinto? Vuelve a casa de inmediato, ¡ahora mismo!
Desde el teléfono, se escuchó la voz grave de un hombre: —¿Qu