Su respuesta me dejó un poco perpleja. La miré con sospecha y pregunté de manera cuestionadora: —Sobre… ¿mí?
—¡Sí! —sus ojos me miraban profundamente.
—¿Qué está pasando? —miré seriamente a Valeria. Por su expresión, podía decir que esta noticia sobre mí tenía cierta importancia.
Ella apartó la mirada y no respondió directamente a mi pregunta, parecía estar pensando.
—¿Qué está pasando realmente? ¿Sobre qué aspecto de mi vida? ¿Por qué parece difícil de decir? —le pregunté con perplejidad, lanzá