—¡De tal palo, tal astilla! ¿Su madre es así, cómo puede ser ella? —dije con indiferencia. En mi mente, también tenía mis dudas sobre ese pequeño. No sabía qué tipo de persona sería cuando creciera.
Si alguien bueno lo guiara, tal vez sería una buena persona. Pero si no tenía una buena orientación, podría convertirse en alguien problemático.
Mientras pensaba en eso, su pequeña mano agarró mi cabello y lo llevó a su boca.
—Señorita Lara, ¿qué pasa si Hernán no lo quiere en el futuro? ¡Este niño r