Al día siguiente.
Subí al avión con destino a mi ciudad natal con Dulcita. No fue hasta después de subir al avión cuando llamé a Ivanna para informarle de mi vuelo y recordarle que debía acelerar a completar los asuntos que le había encargado, y que no permitiría ni un error en mis planes.
Le dije a Ivanna que había localizado a Hernán, y le pedí que lo vigilara en todo momento.
Le colgué pero seguía agarrando el celular con fuerza, luchando contra el deseo de hacer otra llamada, y finalmente su