De mala gana, le dije que, como había llevado a Dulcita a casa, no me molestaba en ir.
Pero Hernán insistió y me informó que ya había pedido un favor a su madre y ella se encargaría de cuidarla.
Su actitud me pareció un tanto extraña, puesto que en el pasado no le gustó llevarme a eventos sociales.
Durante el camino, me enteré finalmente de que la cena era organizada por la Empresa Boreal. Según lo que decían, en la reunión, Felipe había preguntado acerca de la ausencia de la gerente que había h