Daniela miraba las pinturas que Eva le mostraba, asombrada.
- Y yo que creí que con la maternidad apenas tendrías tiempo de respirar, y tú te sales con una colección completa en dos meses.
- Estoy inspirada – le dijo con el rostro radiante.
- El amor, el amor – puso los ojos en blanco.
- Estaba pensando que podríamos trabajar con esto este año
- ¿Terminaste los pedidos del año pasado?
- ¿No los enviaste aún?
Julieta contuvo el aliento
- ¿Ya los enviaste al estudio?
- ¡Hace un mes, Daniela!
-