113. Habla un cómplice
—También te extrañé, hijo —Juan Pablo responde a las palabras hermosas y tiernas de Gabriel, quien con alegría llegó para alegrarle el corazón tal cual Esperanza lo había hecho. Ambos niños sentados en su regazo, todavía en la camilla. Los niños lo vieron anoche, pero luego fue tarde para tenerlos despiertos. Gladys los llevó a dormir, y lo primero que pidieron los pequeños al levantarse fue ir con su papá. Juan Pablo hoy tiene un semblante mejor que el de ayer. Para Gladys, quien con ternura l