Parte 5...
“Lo siento, exageré.
Ella jadeó sorprendida y se dio la vuelta. Estaba de pie junto a la puerta abierta. Volvió su atención a su ropa.
"Dije que lo siento", repitió.
"Escuché." Cogió un par de pantalones y los desabrochó.
Estaba claro que ella nunca encajaría en esos pantalones ajustados. Doblarlo y volver a colocarlo en su lugar. Cualquier cosa. No había una sola pieza que pudiera ser utilizada por una mujer embarazada, ni siquiera al principio del embarazo.
Ella sintió el toque de