CAPÍTULO 57
DANIELA
Los siguientes días avanzaron con normalidad. Todos comenzamos con nuestras vidas: Iker en el taller y yo en mi negocio. Pero he notado algo extraño: anda somnoliento y otras veces deja la comida, y eso sí que es raro en él, porque es muy tragón. Yo, en cambio, tengo más hambre de lo habitual.
Me levanto de madrugada a ver qué encuentro en la cocina. Lo más raro aún es que no soy de sentir mareos y ahora son más constantes.
Miro un pastel de atún, caliento frijoles puercos. T