Cap. 8: Desahogo.
María Elena intentaba concentrarse en los papeles sobre su escritorio, pero no pudo evitar que cada palabra llegara a sus oídos. Sintió una punzada en el corazón. Todo indicaba que Anthony tenía una vida plena, con una familia que parecía perfecta. No sabía que los niños lo estaban llamando a escondidas.
—¿Y dónde está su mamá? —preguntó Anthony, dejando entrever su preocupación por los pequeños—. Bueno, me alegra escucharlos. Cuídense, y también cuiden a Rachel, pero no hagan travesuras; saben