Capítulo 89 ¡Hasta cuando me tendré que disculpar!
— ¡Vete por tus propios pies o te mando a sacar a empujones! ¿Crees que lo que hiciste se castiga con encerrarte en tu cuarto sin teléfono? Jugaste con mi vida, con mi matrimonio, abusaste de la confianza de mi madre, quien te crio como si fueras su hija. Encima, ni siquiera reconoces tu error, sigues justificándote y echándoles la culpa a los demás. ¡Termina de irte y no vuelvas a aparecer ante nosotros nunca más!
— ¡Diego! ¡Perdóname! ¡Por