La respuesta de Viktor Krajcek llegó rápido. Aceptaba la reunión.
Propuso un antiguo almacén portuario en Halifax, Canadá, un lugar neutral pero con fácil acceso marítimo para una posible huida.
La cita sería en tres días. Caleb sabía que era una trampa dentro de su trampa.
Viktor no confiaría en una simple transferencia bancaria; querría el dinero en efectivo, o querría capturarlo para torturarlo y obtener más.
Caleb y su equipo se prepararon. No llevarían dinero real, sino maletas con rast