POV: Aurora
El bosque no quería que estuviéramos allí.
No era como el bosque alrededor de Blackthorn Manor, que respiraba con una vida salvaje y antigua. Este lugar estaba muerto. Los árboles eran esqueletos negros, retorcidos en ángulos agonizantes, cubiertos de un musgo gris que parecía piel enferma. No había pájaros. No había insectos.
Solo había silencio.
Kieran detuvo el Jeep. El motor se apagó con un carraspeo metálico, dejándonos en una quietud absoluta.
—Llegamos —dijo. Su voz sonó demasiado fuerte.
Miré a través del parabrisas sucio.
Delante de nosotros, emergiendo de la niebla como una lápida gigante, estaba el edificio.
No era una cabaña. No era una casa segura.
Era una fortaleza de hormigón brutalista, manchada por décadas de lluvia y abandono. Las ventanas eran cuencas vacías, algunas todavía con fragmentos de vidrio dentado que brillaban bajo la luz grisácea. Una valla perimetral de tres metros, coronada con alambre de púas oxidado, rodeaba el complejo.
Un letrero de met