POV: Aurora
No oí a mi madre entrar.
Estaba sentada en el suelo, con la espalda apoyada contra el marco de la ventana, mirando hacia el bosque donde Kieran y Lucian habían peleado. Mi mente era un nudo ciego.
—Tienes magia en las manos —dijo Evelyn.
Salté. Mi corazón golpeó mis costillas.
Mi madre estaba de pie en el centro de la habitación. No llevaba su habitual máscara de perfección. Su cabello estaba suelto, sin cepillar. Llevaba una bata sencilla y pantuflas. Parecía... vieja. Cansada.
Y me miraba las manos con una mezcla de terror y adoración que me dio escalofríos.
—Vete —dije, volviendo la vista a la ventana—. No quiero hablar contigo. No después de lo que Marcus me contó.
—Marcus te contó la versión del lobo —dijo ella, acercándose un paso. Su voz no temblaba. Era firme, con un matiz de acero que nunca le había escuchado—. La versión del depredador que ve amenazas en todas partes. Pero no te contó la verdad. No la conoce.
—¿Y tú sí? —Solté una risa amarga—. Tú me mentiste dur