POV: Aurora
La nieve no amortiguaba el dolor. Solo lo congelaba en su lugar.
Kieran no me tocó.
Se quedó de pie a dos pasos de distancia, con la mano presionando su costado herido, respirando nubes de vapor blanco. Su mirada estaba clavada en el espacio vacío entre nosotros, como si pudiera ver físicamente la cadena dorada que tiraba de mí hacia el norte.
—Lo sientes, ¿verdad? —preguntó. Su voz era un cristal roto.
—Siento que me estoy muriendo —susurré desde el suelo. Me abracé el estómago, intentando mantener mis entrañas dentro de mi cuerpo—. Tira... tira demasiado fuerte.
—Es él —dijo Kieran. Levantó la vista y me miró. No había reproche en sus ojos grises. Solo una devastación tan profunda que parecía un océano sin fondo—. Es el llamado del Alfa. Biología pura. Tu cuerpo quiere ir con él.
—Pero yo quiero quedarme aquí —sollocé.
Intenté arrastrarme hacia él. Un centímetro. Dos.
El hilo dorado se tensó violentamente, enviando una descarga de náuseas a través de mi sistema. NO, grit